Muy señores nuestros:
Después de lo visto ayer jueves día 13 de junio en el pleno celebrado en el ayuntamiento de Valderrobres podemos extraer una conclusión muy contundente, esto no es un asunto ni de derechas, ni de izquierdas, esto es un asunto para aplicar el sentido común, el sentido de responsabilidad política, el sentido de respetar la voluntad de las personas, de los auténticos usuarios de la lengua, ayer en Valderrobres se tuvieron en cuenta todos estos valores, hubo decisiones aprobadas por unanimidad, todas menos una, que curiosamente tampoco recibió ningún voto discrepante. Otras cosas que pasaron ayer en Valderrobres y que son dignas de tener en cuenta son; todas las nomenclaturas procedentes del Chapurriau, nombres usados desde siempre, fueron aprobados por unanimidad, sin ningún voto en contra, contrastando con las dos nomenclaturas procedentes del catalán que ambas fueron ampliamente rechazadas, una incluso por unanimidad, y ambas curiosamente sin ningún voto a favor, tengamos pues en cuenta estos datos de un pueblo que ha sido valiente, con su ayuntamiento al frente. Estos concejales que son representantes de sus partidos en esta localidad han votado y no por odio hacia la lengua catalana, por que saben que en Valderrobres nadie siente ningún odio hacia una lengua hermana como es el catalán, han votado aplicando el sentido común, escuchando a su corazón y al de sus vecinos. Para que ustedes puedan entender como nos sentimos después de esta imposición dictatorial del catalán a la que hemos sido sometidos, rogamos nos permitan que les propongamos un ejercicio, eso si con el máximo respeto, traten de ponerse en nuestro lugar, todos ustedes son castellanoparlantes, pues bien imaginemos que alguien de repente apruebe que en Aragón la lengua castellana debe ser sustituida por otra lengua latina parecida ( italiano, francés, portugués, etc.,), ¿Cómo se sentirían ustedes si vieran su lengua madre amenazada?, pues se subirían por las paredes, como nosotros, se sentirían tremendamente tristes, preocupados, enfadados, como nosotros, y lo peor es que sentirían también seriamente amenazada su cultura, su esencia, su historia, su tradición, su identidad, justo como nos sentimos nosotros. No es pues ningún odio hacia ningún vecino lo que nos mueve, es nuestra legitima defensa hacia un ataque tan brutal a que estamos siendo sometidos, no importa si somos mas o menos miles, lo que importa es que nosotros también somos aragoneses, como ustedes, aragoneses de primera es como nos sentimos, como ustedes, por lo que pensamos que tenemos derecho a que se reconozca nuestra lengua. La nuestra es una asociación nueva, joven, políticamente neutra, no buscamos la bronca, si no el dialogo, queremos hablar con todos ustedes, queremos hablar con sinceridad, con humildad, queremos ser escuchados por ustedes así como poder escucharles a ustedes también, aunque somos una minoría de la población de Aragón no dudamos de que tendrán la sensibilidad y responsabilidad para atendernos, pues son nuestros máximos representantes políticos y tenemos muchas ganas de poder sentirnos orgullosos de todos ustedes, no importa si algunos de ustedes se han equivocado con esta imposición, sabemos que equivocarse es de humanos, y sepan que estamos aquí para ayudarles a rectificar, por que rectificar es de sabios, y dignifica a quien lo hace. Esperamos poder trabajar con todos ustedes en los próximos meses, gracias por su atención.