El pasado día 13-6-18, se celebró en la ciudad de Alcañiz un acto de presentación del libro El catalá del segle XIV, que trata sobre escritos notariales de esa época encontrados en el Matarraña, a dicho acto asistieron escasamente una veintena de personas, esto demuestra el poco o nulo interés que despertaron entre la población, en la ciudad de Alcañiz viven mas de 1000 personas que hablan Chapurriau, además este libro nos lo venden los defensores de la imposición del catalán en Aragón como la prueba definitiva que lo argumenta todo. Desde esta asociación nos hemos interesado por este libro desde el primer día que tuvimos noticia de su existencia, lo hemos comprado, estudiado, y analizado, hemos llegado a la conclusión que no es ninguna prueba que aclara nada, los defensores de la imposición del catalán en Aragón saben que dicha imposición no se sostiene ni por los pies ni por la cabeza, que no tenían ningún argumento solido que la justifique, por lo que debieron buscar por las profundidades del baúl de los recuerdos para encontrar algo que maquillándolo pudiera parecerse a algo así como un argumento, y entonces sus autores publicaron este libro, en cambio, y esto ellos lo saben muy bien, nosotros si estamos sobrados de argumentos para defendernos, pues nuestra lengua lo Chapurriau forma parte de nuestra cultura, y también forma parte muy importante de nuestra identidad, y a un colectivo que lucha por defender su identidad como es nuestro caso, nunca le faltaran argumentos por que les salen de su corazón, por que defienden lo mas sagrado que tienen. En este libro hablan de escritos encontrados en la comarca del Matarraña, pues bien nosotros también hemos encontrado escritos similares en esta misma comarca de la misma época pero escritos en un castellano muy antiguo, estamos seguros que los autores del libro en su labor de búsqueda también debieron encontrarse con dichos escritos, y si no fue así pues ahora ya lo saben, en esos años nada era como es hoy en día, las personas que sabían escribir eran muy pocas y lo hacían el la lengua que dominaban, depende si procedían de un sitio u otro los escritos estaban hechos en una lengua u otra. Los escritos citados en el libro están hechos en escritura paleográfica, y calificarlos como de catalán es hacer una interpretación claramente partidista hacia sus intereses, los coetáneos de esa época ni sabían de la existencia de la lengua catalana por que no existía, ni podían llegar a imaginarse que existiría un territorio llamado Cataluña tal y como lo conocemos hoy, esta escritura paleográfica es la madre de nuestras lenguas, de todas Chapurriau, catalán, valenciano, mallorquín, etc..de ella nacieron multitud de dialectos, hoy en día en la época moderna existen territorios diferentes a los de entonces, las actuales regiones, y en Cataluña hace solo unos 100 años crearon la gramática catalana, y solo a partir de entonces se puede hablar de la lengua catalana, pues antes en su territorio se hablaban dialectos hijos de esa lengua madre común, tortosino, ampurdanés, etc. para crear su gramática tuvieron en cuenta a los dialectos hablados dentro de su territorio. La situación del catalán antes del siglo XX era la
misma situación que tenemos aun hoy en Aragón, desde esta asociación pedimos el reconocimiento del Chapurriau como lo que es, una lengua cien por cien aragonesa, evolucionada durante siglos por generaciones de aragoneses, formada por bastantes dialectos ( Fraga, Maella, Valjunquera, La Codoñera. etc.), el Chapurriau es la hermana aragonesa de esa familia actual de lenguas, nacidas de esa lengua romance antigua que se extendió por la Corona de Aragón. Desde hace unas décadas estamos sufriendo una fuerte campaña propagandística en favor del catalán, y en contra de nuestro Chapurriau, nuestros detractores alegan por los cuatro vientos que chapurrear es hablar mal una lengua, cierto es, chapurrear es un verbo castellano que significa eso mismo, pero nuestro nombre es Chapurreau, un sustantivo, este nombre viene de uno de los padres de esa nuestra lengua madre, el occitano, y sus hablantes nos lo pusieron a todos aquellos que empezábamos a usar dicha lengua (también a los actuales catalanes), en lengua occitana Chapurriau significa mezcla, pues para ellos hablábamos una mezcla lenguas, aclarado este punto queremos también comentar que en diferentes foros, grupos, y no sabemos que mas de los defensores de la imposición del catalán en Aragón, se nos acusa de querer romper la unidad de la lengua (unitat de la llengua), ¿unidad de que lengua?, ¿unidad en torno a que lengua?, ¿al catalán?, ¿acaso el catalán es la lengua madre?. Nosotros sostenemos que somos una familia de lenguas hermanas, diferentes, cada una con su identidad y sus variantes, por lo que a la unidad que ellos quieren decimos claramente NO, pues acabaría con las demás y especialmente con la nuestra al ser la menos numerosa en hablantes, nosotros decimos SI, a la convivencia de estas lenguas, de igual a igual, como iguales son en historia y tradición, decimos SI a la colaboración entre lenguas hermanas y vecinas que son, decimos SI a potenciar nuestros lazos, en lugar de destruirlos. Trabajemos en recuperar la normalidad perdida, ayudándonos como buenos vecinos y hermanos que somos.